¿Cómo Combatir la Disfunción Eréctil?

Sistema libertad para la disfunción eréctil es la solución que buscas. Es cierto que existen métodos naturales y productos fármacos para combatir la disfunción eréctil.

Pero todos estas posibles soluciones a este problema no son más que un conjunto de engaños hacia las personas que padecen de disfunción eréctil.

Sistema libertad para la disfunción eréctil trae para el mundo la información de ciertas técnicas y métodos naturales comprobados sin contraindicaciones, es decir sin algún efecto negativo que pueda causarle.

Este compendio de técnicas y métodos naturales ayuda a solucionar completamente la disfunción eréctil.

Los miles de clientes que siguieron las indicaciones de este programa han logrado erradicar por completo su problema, ellos actualmente se encuentran agradecidos porque mediante este libro pudieron sanarse y llevar una vida sexual muy activa.

Sin tener nunca más temor a esos incomodos momentos de frustración y depresión por erecciones no prolongadas y un pésimo rendimiento sexual.

Poniendo en práctica estos tips y consejos que trae Sistema libertad para la disfunción eréctil podrás alcanzar a tener erecciones con frecuencia de forma prolongada aumentando tu rendimiento y recuperando tu vigor sexual.

Sin necesidad de ingerir ningún tipo de medicamento estos pasos a seguir son sencillos y los puedes realizar con mucha naturalidad, sin ser afectado físicamente, por el contrario eliminarás tu problema de disfunción eréctil en muy poco tiempo.

Los resultados de seguir poniendo en práctica el contenido de este Programa pueden darse en solo días y siguiendo estos consejos lograrás solucionar tu problema de disfunción eréctil para siempre.

Dile adiós a ingerir pastillas u hormonas, o el uso de dispositivos, pues todos ellos no son la solución, además tienen contraindicaciones que perjudican tu salud.

Prueba ya Sistema libertad para la disfunción eréctil y podrás darte cuenta que en pocos días comenzarás a disminuir la disfunción eréctil que te aqueja hasta el punto de eliminarla por completo.

Elige estar sano y complacer a tu pareja, elige tener una vida sexual plena. Esta guía es la solución más completa y duradera que existe en el mercado, y está disponible para ti, aprovecha esta oportunidad.

10 Remedios Caseros y Naturales para la Disfunción Eréctil e Impotencia

En aquellos casos en los que los problemas de erección son causados sobre todo por problemas psicológicos, una buena alternativa es la de probar con métodos de relajación y algunas sustancias naturales, como afrodisíacos, que estimulen el apetito sexual.

La creencia popular ha atribuido a determinadas sustancias un poder estimulante en este ámbito, en ocasiones sin demasiado fundamento. No obstante, existe una amplia gama de sustancias que se pueden emplear para mejorar las relaciones:

  1. Ginseng (Panax Ginseng): Utilizada en la medicina tradicional china, se ha comprobado que la raíz del Ginseng presenta efectos estimulantes del sistema vascular y nervioso, considerándose una sustancia que interviene en varias de las esferas del ser humano, tales como la memoria, la fatiga física y mental o la depresión. Hay estudios que determinan que tomándola por vía oral mejora la disfunción eréctil. Se puede encontrar en diversos formatos, ya sea en cápsulas, grajeas, como parte de suplementos vitamínicos o incluso en cereales. La dosis y el tiempo de tratamiento dependerán del tipo de producto.
  2. Chocolate: Uno de los alimentos más consumidos en el mundo, generalmente por placer, presenta además una serie de efectos sobre el organismo catalogados como beneficiosos, destacando entre ellos los asociados al sistema circulatorio ya que la acción antioxidante del cacao contribuye a proteger los vasos sanguíneos. Además, su consumo contribuye a la liberación de endorfinas -la hormona de la felicidad-, lo que justifica su acción como afrodisíaco. Existe una gran cantidad de clases de chocolate y de derivados del mismo, siendo muy fácil encontrarlo en cualquier superficie comercial a un precio asequible para cualquier bolsillo.
  3. Azafrán: Especia de olor intenso, se emplea generalmente como condimento en un buen número de platos destacando entre ellos la paella, aunque a lo largo de la historia se ha empleado como tinte para la ropa e incluso como medicamento. Recientes estudios han confirmado que el efecto afrodisíaco del azafrán podría desbancar incluso al chocolate. Se puede consumir bajo muchas formas ya sea como jarabe, polvo, condimento o infusión. A altas dosis puede ser perjudicial para la salud, por lo que conviene tomarlo con moderación.
  4. Ajo: Hortaliza ampliamente utilizada en gran número de hogares y parte fundamental de la cocina mediterránea. Presenta numerosos beneficios para la salud, protegiendo al sistema cardiovascular, contribuyendo a disminuir el colesterol y a controlar la presión arterial; ayudando a prevenir determinados tipos de cáncer o incluso empleado como antibiótico. Su principal efecto como afrodisíaco se debe a la mejoría que produce en el organismo a nivel global, permitiendo un mayor rendimiento en el área sexual, entre otras.
  5. Canela: Condimento empleado para elaborar postres, sobre todo, presenta varios beneficios para el organismo contribuyendo a mejorar la diabetes y a disminuir el colesterol, protegiendo de esta manera el sistema cardiovascular. Su efecto afrodisíaco es tradicional y se puede tomar en infusión, en polvo o como especia. También se puede emplear como aceites aromáticos.
  6. Jengibre: Ingrediente empleado en la cocina asiática principalmente, tiene cierto efecto estimulante del sistema nervioso central y autónomo. Su efecto afrodisíaco se debe principalmente a su acción estimulante. Se puede consumir de varias maneras, siendo la más sencilla de ellas como infusión poniendo un poco de jengibre rallado en agua hirviendo y dejando reposar unos minutos. Se suele asociar al ginseng y se recomienda moderación en su consumo.
  7. Maca: Tubérculo cultivado principalmente en Perú, tradicionalmente considerado como uno de los afrodisíacos naturales más importantes. Ejerciendo su efecto principalmente sobre el sistema hormonal, influye sobre la libido estimulando el deseo sexual. Se suele consumir como suplemento en forma de polvo o cápsulas oscilando su precio entre los 15 € y los 50 €. Como todos los suplementos, se recomienda su uso con moderación siguiendo las recomendaciones de uso y consultando al médico o farmacéutico en caso de duda, enfermedad o simultaneidad con otro tratamiento médico.
  8. Ostras: Consideradas como uno de los afrodisíacos por excelencia, su consumo se asocia sobre todo al cortejo y a su efecto afrodisíaco. La ostra es una fuente importante de zinc, elemento que emplea el organismo para producir testosterona, lo que justifica su fama como alimento excitante. La mejor forma de consumirlas es lo más natural posible, con un pequeño hervor y un toque de limón.
  9. Jalea Real: Sustancia obtenida de las abejas, se ha consumido por largo tiempo como un suplemento alimenticio con numerosos efectos sobre el organismo, actuando de forma beneficiosa sobre el sistema hormonal, estimulante del sistema inmunológico y del sistema nervioso entre otros. Su efecto afrodisíaco se debe a la mejoría general que produce sobre el organismo, aumentando la energía y la vitalidad. Se puede encontrar como jarabe, en forma pura o mezclada con miel, en forma de cápsulas o combinada con otras sustancias formando parte de suplementos vitamínicos. Su dosis dependerá de la forma escogida para su consumo. Conviene seguir las instrucciones del fabricante.
  10. Aromaterapia: Es una terapia alternativa que se basa en el uso de aceites esenciales aplicados sobre la piel mediante masajes o como aroma para mejorar el estado físico y mental. No se emplean los aceites directamente, si no que se diluyen en agua caliente para que el vapor de agua vehicule el aroma a través del aire o se usan mezclados con aceites de uso corporal para emplearlos por contacto con la piel. Entre los distintos aromas que se consideran afrodisíacos destacan el amaro, cilantro, canela, romero, sándalo, etc.

Todo sobre los Problemas de Erección

El pene consta, entre otras, de tres estructuras de forma cilíndrica denominadas cuerpos cavernosos que, en condiciones normales, están prácticamente sin sangre. Estas estructuras contienen fibras musculares que, tras recibir el estímulo nervioso asociado al deseo sexual, se relajan y permiten que la sangre los rellene.

Al estar recubiertas por un fuerte tejido fibroso, cuando se incrementa el volumen de sangre dentro de los cuerpos cavernosos se produce un aumento de la presión en el interior del pene, lo que propicia que éste se abombe y alargue produciéndose así la erección. Cuando este proceso se ve interrumpido en alguno de sus puntos se produce la disfunción eréctil.

Entre las principales causas físicas de esta patología cobran especial relevancia las de origen vascular y nervioso por su estrecha relación con el proceso de erección. Las más frecuentes son la hipertensión arterial, la diabetes y el exceso de colesterol. No obstante, también se deben tener en cuenta las psicológicas, como la depresión, la ansiedad o el estrés.

El síntoma principal de la disfunción eréctil es la incapacidad para conseguir o mantener una erección que permita tener relaciones satisfactorias y esto puede generar cuadros de ansiedad y angustia, disminución de la autoestima y temor ante las relaciones sexuales.

Pero los problemas de erección pueden ser también un signo que nos alerte de otras enfermedades, principalmente relacionadas con el sistema cardiovascular. Por esto es importante que acudas al médico para averiguar cuál es su origen y poner el tratamiento más adecuado.

Diagnóstico de la Disfunción Eréctil

En el diagnóstico de la disfunción eréctil se emplean diversos medios, aunque el más importante suele ser, en un primer momento, la entrevista del médico al paciente. En ella, el sanitario intentará determinar si se debe a razones físicas o psicológicas y se preocupará por preguntar al paciente si tiene problemas de tensión o cardiovasculares; o si consume medicamentos o drogas.

Es cierto que para un hombre puede resultar un tabú acudir al médico para consultar este problema. De forma errónea, muchas personas suelen asociar la dificultad para lograr una erección con la falta de virilidad. Es importante que sepan que no es cierto y que esa creencia obedece a la ignorancia sobre las causas de este problema.

Por otra parte, en algunos casos, ante el desconocimiento de cómo son las pruebas diagnósticas, los hombres temen acudir al médico. Les echa para atrás el que puedan sufrir dolor en una parte sensible del cuerpo como es el pene. Nada más lejos de la realidad. A continuación, se exponen las pruebas más frecuentes a las que los médicos especialistas someten a sus pacientes para averiguar las causas de sus problemas de erección:

  • Pruebas de laboratorio: Para la valoración de niveles de hormona masculina (testosterona) en el hombre.
  • Test para determinar la presencia de erecciones nocturnas: A aquellas personas que alegan no tener erecciones en ningún momento del día, se les ingresa una noche y se les monitoriza, para detectar la posible presencia de ellas durante el sueño.
  • Cavernosonografía: Detrás de este complicado nombre, se encuentra una prueba que consiste en la realización de una radiografía de los cuerpos cavernosos del pene. Es totalmente indolora.
  • Angiografía: Es igual que la anterior, lo único que en este caso la radiografía se realiza de la arteria principal del pene.

Cómo Prevenir la Disfunción Eréctil

La prevención de la disfunción eréctil está orientada a trabajar sobre aquellos factores que influyen en la aparición de éste trastorno. Aunque la edad sea uno de los principales responsables de su aparición, se puede actuar sobre otros para disminuir su incidencia siendo lo más importante mejorar la calidad de vida intentando deshacernos de habitos nocivos.

  • Abandonar el tabaco.
  • Eliminar el alcohol de la dieta.
  • Evitar el sedentarismo y controlar el peso.
  • Evitar la automedicación.
  • Descansar correctamente.
  • Acudir al médico.

Se recomienda también, como medida para prevenir la aparición de la disfunción eréctil, mantener una vida sexual activa.